Socialistas antes que marxistas, de entrada, no

Socialistas

Pedro Sánchez comenzó su andadura hacia la secretaría general del PSOE presentándose a las primarias frente a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias en 2014. Para César Calderón, columnista de Vozpópuli, esta fecha es clave para entender la situación actual del socialismo español.

En su texto del pasado 15 de junio de 2020, el analista político considera que esta primera victoria de Sánchez fue un punto de inflexión para la política patria puesto que ha convertido a la socialdemocracia española en una ideología «irrelevante». Para ilustrar esta crítica, Calderón compara la poca solemnidad de aquel triunfo del hoy presidente del Gobierno con el momento de la renuncia del PSOE a los ideales marxistas en 1979, sin embargo, incurre en varios errores históricos que son necesarios puntualizar.

En primer lugar, César Calderón habla del XVIII congreso del PSOE en 1979 como el primero celebrado en España después de la dictadura franquista, pero estos datos no son correctos. El XVIII congreso del PSOE se celebró en Toulouse del 15 al 18 de agosto de 1952, bajo la secretaría general del histórico Rodolfo Llopis y veintitrés años antes del fallecimiento de Franco.

El primer congreso socialista celebrado en España tras la dictadura llegó poco más de un año después de la muerte de Francisco Franco, entre el 5 y el 8 de diciembre de 1976, y no en 1979, como se narra en Vozpópuli. Esta cita en Madrid contó con el eslogan «Socialismo es libertad» y a él asistieron grandes líderes socialdemócratas europeos de la época como Olof Palme o Willy Brandt, entre otros (1).

En 1979 se celebraron dos congresos del PSOE, el número 28 y uno extraordinario. He aquí el otro error de esta pieza. Según el texto, fue en este primer congreso —asumimos que Calderón se refería al 28º y no al 18º— en el que el PSOE renunció al marxismo: «entendieron que la única forma eficiente de que sus partidos se convirtieran en instrumentos efectivos para la transformación de sus países y mejorar la vida real de los ciudadanos reales de sus territorios era renunciar al marxismo». Pese al sentido de la «responsabilidad» que otorga César Calderón a los participantes de esta cita, lo cierto es que la propuesta del ya secretario general, Felipe González, fue rechazada. Esta derrota condujo a González a su propia dimisión lanzando un «órdago» al PSOE al dejarlo en manos de una comisión gestora hasta la celebración de un nuevo congreso del partido el 28 y 29 de septiembre, de carácter extraordinario.

En esta nueva reunión socialista, las dos corrientes pactaron una solución por la cual el marxismo dejaría de ser la ideología oficial del PSOE, pero continuaría siendo un instrumento teórico y crítico dentro del partido. Este acuerdo convenció a Felipe González para volver a ser aupado a la secretaría general del partido, cargo que no dejaría hasta el año 1997.

Referencias: 

(1). https://www.cvce.eu/obj/xxviie_congres_du_psoe_felipe_gonzalez_willy_brandt_et_olof_palme_madrid_5_decembre_1976-fr-ce1c609a-4ac6-4c2b-b325-0c9b2a3d208b.html

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